N° 12
(septiembre—diciembre de 2002)
Las grandes empresas y su papel en la integración
regional *
Con
frecuencia se da la impresión de que el desarrollo económico de los países
subdesarrollados depende en gran medida de las pequeñas empresas. Y aunque la
importancia de éstas en la creación de empleo y en otros aspectos es indudable,
en un capitalismo como el que hoy caracteriza a América Latina, y sobre todo a
los principales países de la región, son las grandes y medianas empresas las
que ejercen mayor influencia en la producción, la inversión, la tecnología, el
mercado e inclusive en el nivel de empleo.
Entre las
100 más grandes empresas que operan tan sólo en México podría mencionarse,
entre las mexicanas, a Petróleos Mexicanos, la CFE, Cemex, el Grupo Carso,
Alfa, Bimbo, Vitro, Gigante y otras, y entre las de capital extranjero a las
automotrices (General Motors, Daimler-Chrysler, Volkswagen, Ford, Nissan y
Delphi), Wal-Mart, IBM, Hewlett-Packard, General Electric, The Coca Cola &
Co., Nestlé y otras.
Si se
repara en lo que ocurre en las principales actividades se aprecia que las 10
mayores empresas siderúrgicas latinoamericanas se reparten entre Brasil y
México, el primero con cuatro de ellas y el segundo con seis, siendo las
brasileñas Gerdau, Usiminas, CSN y Belgo-Mineira, y las mexicanas los Grupos
IMSA, Villacero y Acerero del Norte e Hylsamex, Altos Hornos e IMSA Acero.
Entre las
10 mayores empresas de generación de energía eléctrica figuran dos mexicanas,
la CFE, en el primer lugar, y Luy y Fuerza de Centro, en el séptimo.
De las 10
mayores productoras de alimentos, 6 operan en México: dos de ellas del Grupo
Bimbo, y además Nestlé, Gruma, Sabritas y el Grupo Industrial Lala.
En la
industria automotriz, ocho de las diez más grandes radican en México, y todas
son extranjeras, así como las dos correspondientes a Brasil.
Entre las
principales petroleras, cuatro son de México –todas ellas ligadas a Pemex;
otras tantas son brasileñas, entre las que destaca Petrobras, una es venezolana
y la otra argentina.
En la
industria eléctrica-electrónica, de nuevo se reparten las diez mayores empresas
entre México y Brasil, operando en el primero dos de General Electric, dos de
Phillips, el Grupo Mabe, Motorola y Erickson, y en Brasil Brasmotor, Multibrás
y Siemens.
En cuanto
a cemento e industria de la construcción, cinco de las principales diez operan
en México (Cemex, Tolmex, ICA, Apasco y la Cooperativa Cruz Azul), cuatro en
Brasil y una más en Venezuela (Cemex), que por cierto es mexicana.
En
celulosa y papel, cuatro de las principales empresas operan en México, cuatro
en Brasil y dos en Chile.
En la
industria de cerveza y refrescos, nueve de las diez más grandes radican en
México (Femsa, Grupo Modelo y otras), y una en Brasil (Ambev).
Entre las
mayores cadenas comerciales de diverso tipo, ocho corresponden a México y dos a
Brasil.
En
televisión y otros medios, de las diez más importantes, cuatro son argentinas,
tres brasileñas y otras tantas mexicanas. En telefonía, a su vez, cinco
empresas son brasileñas, tres mexicanas, una argentina y una venezolana. Y de
las diez principales aerolíneas, cinco corresponden a Brasil, tres a México,
una a Chile y una a Colombia.
Lo
anterior comprueba que, como se dijo al principio de esta nota, las grandes
empresas tienen cada vez mayor importancia y las que operan en México, en
particular, están llamadas a jugar un papel de primer orden en el desarrollo y
la integración regional de América Latina.